martes, 1 de noviembre de 2016

DIOS EXISTE



¡Dios existe!
 Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello y recortarse la barba. Como es costumbre en estos casos, entabló una amena conversación con la persona que le atendía.

Hablaban de muchas cosas y tocaron muchos temas. De pronto tocaron el tema de Dios, y el barbero dijo:

―Fíjese, caballero, que yo no creo que Dios exista, como usted dice.

―Pero, ¿por qué dice usted eso?  ¾  preguntó el cliente.

―Pues es muy fácil, basta con salir a la calle para darse cuenta de que Dios no existe; o dígame: ¿acaso, si Dios existiera, habría tantos enfermos, tanta gente hambrienta, tantas personas que sufren? Si Dios existiera no habría sufrimiento ni tanto dolor para la humanidad; yo no puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

 El cliente se quedó pensando un momento, pero no quiso responder para evitar una discusión. El barbero terminó su trabajo y el cliente salió del negocio. Justo al salir, vio en la calle a un hombre con la barba y el cabello largo; al parecer, hacía mucho tiempo que no se lo cortaba y se veía muy desarreglado.

 Entonces entró de nuevo a la barbería y le dijo al barbero.

―¿Sabe una cosa?: los barberos no existen.

―¿Cómo que no existen?  ¾ preguntó el barbero ¾: aquí estoy yo, y soy barbero.

―¡No! ―dijo el cliente― no existen porque, si existieran, no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre que va por la calle.

―¡Ah!, los barberos sí existen, lo que pasa es que esas personas no vienen hacia mí.


 ―¡Exacto! ―dijo el cliente― ese es el punto: Dios SÍ existe; lo que pasa es que las personas no van hacia Él y no le buscan. Por eso hay tanto dolor y miseria.

Dios existe hermanos y hermanas, Dios existe, acudamos pues a Él, y en este día alegrémonos de esta verdad porque todos los santos, todos nuestros hermanos que nos precedieron en la fe se festejan su gran lucha, su inmensa entrega y su amor entregado por Él. Hoy en el cielo hay una inmensa alegría con cantos, júbilos y alabanza. Hoy volverán a ser coronados nuestros hermanos con gloria. Hoy se miraran y se felicitaran de nuevo por su valiosa lucha, huella que debemos seguir los que aquí en la tierra seguimos como peregrinos. ¡Qué alegría de unirnos algún día con ella! Con esta esperanza nos unimos a ellos. Busquémoslo hermanos y lo encontraremos porque verdaderamente EXISTE.

QUE DIOS LES BENDIGA HERMANOS EN ESTE DÍA QUE TODOS ESPERAMOS CELEBRAR EN PLENITUD DESPUÉS DE QUE ÉL NOS RESUCITE JUNTO A ELLOS.

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